domingo, 19 de septiembre de 2010

Hoy, sin ayer


Qué poder decir cuando la vida te enseña a punta de malas experiencias, sin necesidad de señalar un culpable; es normal modificar el comportamiento basándose en los resultados obtenidos en las vivencias propias, algunos llaman a eso aprender.

Uno de los anhelos del ser humanoes alcanzar la felicidad, métodos y caminos hay por montón y cada día se añade un estilo diferente, con ello se entiende la subjetividad del concepto. Se supone que viviendo vamos entendiendo cuál es nuestra propia idea de felicidad y de qué forma la obtendremos (demos por entendidos el concepto de libertad universal y espacio individual y ajeno).

Quiero decir con esto que toda mi experiencia disponible me hace decir que para poder alcanzar mi concepto de felicidad en la sociedad, es jústamente despedirme de lo aprendido. Lo que conozco se despide de mí para anunciarme que así podré alcanzar bienestar; es por eso que hoy me decido a olvidar el pasado, usar mi experiencia para decir que no quiero saber nada y comenzar nuevamente el croquis de mi vida. Sé que podré hacer un mejor trabajo, entendiendo que ya aprendí un poco más cómo se hacen las cosas y que todo lo que he trabajado en la hoja anterior no sirve de mucho, por lo tanto puedo arrugar el papel y tirarlo.

Probaré mis conocimientos en un plano nuevo y limpio, espero que este sea el trabajo definitivo y magistral, donde al final de todo puedo apreciar conforme y airoso.

jueves, 30 de julio de 2009

Quiero ser...

En el tintero desde el 31/05/08
Hoy es un día... ayer era otro... mañana seguramente será uno...


pero hoy es diferente, para mí.

hoy me cansé de ser azul, de ser blanco, de ser negro

quisiera por un instante y sólo un instante ser... rojo, verde, amarillo o qué se yo.

Un día rojo y borrar toda muestra de cordialidad al hablar, no interesarme en el bien ajeno más allá de lo suficiente para la supervivencia del otro, sacar la pieza más grande de comida al momento de escoger entre muchos. Decir lo que se venga a la cabeza al momento de enojarme, sin pasar nada por el filtro antidesconsiderador.

Un día amarillo y vivir desconectado de todo lo que se llame responsabilidad o preocupación o problema o lo que sea serio. Reir sin contener risotada alguna, llenarme de energía y poder contagiarla a todos los que me rodeen, cerrarle la puerta a las tristezas y vivir cada emoción al límite.

Un día verde y seguir siendo tan azul como ahora, pero dándole a mis sentimientos un impulso más fuerte, nada más.

Me gustaría hacer el intento, si pudiera, pero la verdad de las cosas es que el blanco, azul o negro no son fáciles de quitar, pues cuando naces hay alguien que no sé dónde está pero que toma un tarro de pintura y con una gran brocha te pinta la cara definitivamente, luego lo que haces es solamente darle contraste a tu color, puedes oscurecerte o aclararte, pero sigues siendo de los mismos colores.

De todas formas lo bueno es que este pintor idiota pudo coincidir con mis gustos, aunque a veces me dan ganas de tumbarlo en el piso y romperle un par de articulaciones. Aún así me siento bien con mis colorcitos, aunque pueda ser considerado un poco apagado, frío, racional o qué sé yo.

Creo que mañana será diferente, tal como hoy lo es o ayer lo fue... sólo respiro.

jueves, 10 de abril de 2008

algo inocente

hace días me da vueltas la siguiente interrogante:

En términos artísticos, qué sensaciones engendran mayor belleza, calidad, firmeza y complejidad?

son acaso el estar enamorado, el sentirse en las nubes por un logro, la satisfacción o quizás la paz y la templanza?

son acaso el desamor, la desdicha, el sufrimiento, la privacion de la libertad o la discriminacion racial, la desesperacion y el despecho?

bajo cual de estas condiciones la mente y el corazon humano es capaz de gestar las mejores y mas grandes ideas? cuándo es que un alma esculpe la manifestacion expresiva más hermosa, la cercanía a la perfección o la creación más significativa e importante?

No soy la persona indicada para responder, pero puedo decir que cuando el hombre es sometido a las presiones mas abominables o al sufrimiento mas profundo ha sido capaz de crear piezas artistícas que han impactado al mundo, es asi como por ejemplo los brasileños crearon la bossa nova, la kapoeira y la lambada, o los afroamericanos el jazz o el fantástico soul, los cubanos la salsa, o como Javiera Parra pudo escribir e interpretar su última y famosa canción "Gracias a la vida" previo a su eventual suicidio.

No soy amante de lo "lindo y feliz", por ello prefiero a Nicanor Parra y no a Gabriela Mistral, la historia de Orfeo y no la de la Sirenita, una prosa y no un poema. En fin.

Pienso en mi y cuando escribo mejor, si en la melancolía y la nostalgia o la paz y el confort, si en realidad las mariposas en el estómago me son un estorbo al momento de sentarme a escribir o son quienes me susurran muy ténue al oido lo que debería escribir, tocar, dibujar o diseñar.

Hoy me expreso tal cual soy, así piensa y siente el autor de este blog. No hay personajes ni historias de fantasía, la realidad expuesta sólo para exponer una sencilla pregunta en la más irónica de las inocencias. Sólo puedo afirmar que mi verdad no ejerce efectos más alla de mi epidermis por lo que cada quién puede seguir su propio criterio frente a el presente tumulto de palabras.

jueves, 20 de diciembre de 2007

GPS

Mientras se reduce mi afán por intentar retrasar el reloj y el calendario de mi celular, tú comienzas a experimentar un extenso y notable Déjà vu

martes, 27 de noviembre de 2007

shift+8L9

Hoy sólo me confesaré...


Pues sí, lo asumo, estoy enamorado.
Hay una mujer que en este último tiempo camina, corre y baila dentro de mi mente,
conoce quien realmente soy, está presente en cada pensamiento, en todos mis momentos ya sean felices o tristes. Ella conoce cada rincón de mi alma, mi espíritu y mi cuerpo; sabe de verdad cómo hacer que mi corazón vibre de felicidad, me demuestra su amor en cada gesto ya sea la más inmensa demostración de su amor o el detalle más sencillo.
Ama y protege la naturaleza, es una persona con un gran espíritu y muy sabia, dulce como la miel, su corazón arde
como llama, gusta de muy buena música, arte y literatura, baila como una diosa; sus pequeños pies son ligeros y puede correr como un relámpago, nadar como un delfín e incluso volar como un colibrí. Es fuerte y delicada, sabe ablandar hasta a un corazón de piedra y acero, defiende a los desprotegidos y tiende su mano a quienes todos ignoran. La armonía guía sus pasos y su corazón mientras que la gracia y la belleza le llevan de la mano, todos los días despierta muy temprano y se ciñe para caminar hacia la perfección, el amor genuino es el motor de su ser.

Ella sabe a la perfección cuan inmenso es mi amor hacia ella, mi vida se hace poca para compartirla juntos, mis ojos se deslumbran cuando veo venir su delgada y bella silueta, cuando tengo sus ojos frente a los míos se abre frente a mí un universo paralelo donde todo es bello y perfecto, lleno de luz y transparencia, un lugar donde desearía pasar el resto de mi vida, un lugar que nunca me canso de mirar y cada día necesito contemplarlo más y más. Mayor que la necesidad de respirar es poder probar la dulzura de sus labios, deslizar mis manos entre su cabello es como acariciar el agua de un río cristalino que sigue su curso hasta lo eterno, su piel morena y cálida de terciopelo como un lecho de nubes en el cual puedo reclinarme mientras me sostienen sus brazos para llevarme a un ensueño de pasión y ternura del más esplendente amor. Una agreste horda de palabras no puede expresar los sublimes sentimientos de dos corazones rebosantes del sentimiento más perfecto de lo mortal y lo divino.

No conozco su nombre, ni ella lo conoce tampoco, cada letra que lo compone está dispersa en este mundo. Como muestra de mi inmenso amor he decidido recorrer cielo, tierra y mar hasta juntar cada fragmento sólo por ella, su felicidad es también la mía, estoy dispuesto a gastar mi vida en plenitud y no escatimar sacrificio alguno. Por el momento, ella es llamada por todos Tesoro Escondido.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

NFS UnderSTAND


Un día cierto corredor de rally se disponía a correr en su Mitsubishi Lancer junto con su copiloto a modo de práctica, se aproximaba una ronda importante en la que su equipo necesitaba sobresalir en su puntaje por lo que debía prepararse muy bien. Subieron al vehículo ambos compañeros, se encendió el potente motor y partieron a toda velocidad, simulando estar en la carrera misma.

-Ni siquiera esperaste que asegurara bien mi casco ni mi cinturón de seguridad, y tú no traes tu casco ni te has puesto el cinturón tampoco. Dijo el copiloto con un tono de preocupación.

-Pues alístate rápido, hombre,-dijo el piloto- y no te hagas problemas por mi, sé lo que hago.

-Sé que llevas años haciendo esto, pero no debes confiarte tanto ni mucho menos exponer tu vida y la mía a un peligro perfectamente evitable.

-Bueno, ya estás bien asegurado, para la próxima vez debes entrar al vehículo con tu casco bien puesto y así no me haces perder tiempo. Mi vida la manejo tal como lo hago con el vehículo, no te preocupes tanto por mí, sé lo que hago.

-Insisto, detente un momento y preocúpate por tu seguridad.

-Tú mejor deberías preocuparte por hacer bien tu trabajo de copiloto, fíjate en el mapa y el camino, ese es tu trabajo y no hacerme perder la paciencia. Antes de que tú obtuvieras tu licencia de conducir yo ya manejaba profesionalmente, déjame tranquilo, sé lo que hago.

El copiloto guardó silencio y sólo se preocupó por hacer bien su trabajo, no volvió a contradecir a su compañero y sólo le hablaba por motivos profesionales. El piloto era realmente un ícono del rally cuya
fama y admiración era inmensa.

No pasaron muchos kilómetros para que ocurriera una desgracia, una mala respuesta frente a una irregularidad en el terreno provocó que el flamante automóvil se desprendiera del suelo zarpando un vuelo violento y descontrolado, dando como resultado la destrucción casi completa del vehículo y más lamentable aún el fallecimiento de ambos hombres en el interior.


El ruido de un equipo de sonido que se enciende automáticamente hace despertar al piloto, todo fue un sueño. Se acerca al baño, mira su rostro al espejo mientras medita sobre su sueño, coge las llaves de su departamento y de su vehículo y al cruzar el umbral de la puerta de su hogar sonríe y se dice a sí mismo: -Sé lo que hago.



miércoles, 14 de noviembre de 2007

Caminando



Hace un tiempo atrás existían dos gigantes guerreros, los dos valientes y fuertes, de apariencia atractiva y grandes representantes de la justicia, el honor, la sabiduría y la verdad. Sus corazones eran limpios y transparentes, ayudadores del prójimo y diligentes en hacer el bien.

Los dos gigantes se encontraron en una bella ciudad, los dos eran viajeros y tocó la casualidad de encontrarse. Se saludaron respetuosamente, muy cordiales. Compartieron un momento y vieron en quien tenían enfrente a un nuevo y muy buen amigo, era una buena oportunidad para poder compartir con alguien que mirara por igual, sin intenciones escondidas ni intereses de por medio; decidieron quedarse en aquella ciudad por un
tiempo.

Cada uno por separado era un héroe invencible y formidable, por ello todos se maravillaban de ver que dos grandes personajes compartían y trabajaban en equipo. Se conocían a medida que los días pasaban, los dos compartían de su sabiduría, sus artes de guerra, su comida, dinero, sus sueños y anhelos. Juntos se volvieron realmente poderosos, no había malhechor que se atreviera a enfrentarlos, donde ellos pisaban se podía respirar un aire de paz y armonía, eran los mejores amigos y camaradas.

Viajaron juntos, disfrutando su gran amistad a concho, se sentían muy felices por aquel bendito día en el cual sus destinos se habían interceptado, se les veía sonreír a los dos por igual.

Lamentablemente siempre hay algo oscuro dentro de los corazones humanos, a veces ni siquiera percatable, un cáncer a los sentimientos que silenciosamente se desarrolla, un dicho común en los exorcistas dice "la mayor fortaleza del diablo es que nadie cree que existe". Uno de los gigantes guerreros comenzó a extrañar sus antiguos días de gloria individual y absoluta, nunca dijo palabra alguna al respecto, pero desde ese momento algo comenzaría a fallar en tan grandiosa alianza.

Tuvieron que enfrentarse a enemigos difíciles de vencer, pero con procedimientos y reacciones extrañas, dentro de uno había una semilla gestándose y que cualquier día iba a terminar produciendo frutos. Ninguno de los dos carecía de sabiduría, por lo que uno se daba cuenta que las cosas no iban bien consigo mismo, mientras que el otro se sentía extraño por el comportamiento de su camarada y querido amigo, pero no hubo palabra alguna al respecto.

Comenzaron a cambiar en la forma de luchar juntos, de hablar quizás también, el silencio aparecía y se hacia presente por más tiempo del que uno tiende a disponer, pero nunca hablaron al respecto, prefirieron pensar que el río seguiría su curso normal, llevando el sedimento que le da ese color turbio. Las cosas no sucedieron como esperaban, se vinieron problemas serios que repercutían en sus oficios y su convivencia diaria.

No pasó mucho tiempo para que los que un día eran los mejores e inseparables amigos pasaran a recibir el nombre de contrincantes. Hiriéronse el uno al otro sin compasión, olvidando todo lo vivido; uno golpeaba su rostro, el otro su vientre, uno caía, el otro también; destruyeron sus vestiduras, armadura y armas, destruyeron todo lo que les rodeaba, acabaron con la ciudad que defendían con tanta pasión y la redujeron a cenizas, ruinas y polvo. Estos dos poderosos descargaron sus fuerzas y energías el uno contra el otro; uno c
ortó una de las manos e hirió una pierna de forma permanente a su contrario, mientras que éste quemó parte de los ojos, perjudicando la vista y además cortó la lengua de aquel que le había cortado una mano; no bastándole tomó la lengua de su enemigo y se la tragó, así nunca la recuperaría. Sin fuerzas para siquiera pensar en un ataque o una defensa, apenas con energías para respirar, decidieron terminar la pelea y nunca más volver a encontrarse en algún otro lugar ni época, se dieron la media vuelta y se marcharon en direcciones opuestas, inmensamente lastimados sus cuerpos, pero con un daño mucho más significativo en sus corazones. Errores miles durante su tiempo de amigos, el orgullo es el único criminal que nunca es culpado entre los sospechosos. Razones hay muchas, pero qué más da.

Yo soy un respetado hechicero, con una rara habilidad de restaurar heridas y curar enfermedades, sólo es necesario que quienes deseen recibir ayuda crean en mí y tengan el deseo de recibir ayuda en sus corazones. Nada es este mundo es completo, puedo sanar y restaurar a miles pero no a mí mismo, hay una vieja herida que nunca nadie ha podido sanar y me atormenta día y noche. Un día me encontré con uno de estos gigantes guerreros y vi en su mirada algo que podía ayudarme, vi una fuerza interior muy distinta a la del resto de los seres vivientes que había visto. intenté acercarme, pero su vista dañada no le permitió verme bien, no creyó en mí ni tampoco deseó ser restaurado por mi poder; pero me he propuesto a hacer algo; en estos momentos estoy caminando por las cenizas de la ciudad destruida, en búsqueda del otro gigante, lo buscaré sin cansancio y haré lo necesario para recuperar la lengua macabramente cortada y secuestrada, haré lo que sea necesario; volveré al otro gigante y le pondré la lengua en sus manos para que crea en mí, sanaré todas sus heridas, sanaré sus ojos, así podrá verme con claridad y cuando restauré su lengua podrá decir el conjuro que le enseñaré para yo ser curado, cuando lo haga y sólo despues de que lo haga podré por fin ser sanado de mis males y ser lleno de dicha y felicidad.