
(1ª parte está abajo)
- Oye pajarito por qué estás siempre aquí si los búhos andan de noche?
El pájaro un poco dormido abrió los ojos bien grande, parece que la pregunta era un poco delicada.
- Es difícil de responder, pequeñín, pero veo en tu mirada compasión, sencillez y preocupación por mí más que curiosidad caprichosa; hace tiempo que me observas. Qué edad tienes? -me preguntó-
- 6 años
- Eres muy pequeño, pero algún día comprenderás lo que te voy a contar, sólo escúchame.
No eres el primero que me lo pregunta, algunos se han preocupado por mi mala costumbre, pero la verdad de las cosas es que el día para mí es mucho mas bello que la noche, mis semejantes no lo entienden, sólo ríen y algunos intentan darme consejos. Sé que tú me entiendes por que en el día tú como humano estás despierto, vas a la escuela, juegas con tus amigos y disfrutas del sol. En el día puedo volar feliz, abrir mi mente y dejar que mis ideas vuelen junto conmigo, en el día mi sensibilidad y percepción de las cosas es mejor, quienes me conocen no están y puedo pensar y meditar por largas horas sin ser interrumpido, en el día me siento libre. Cuando comienza a llegar el atardecer me detengo a mirar el horizonte mientras me deleito con el sonido de las hojas al viento de mi árbol y luego me acuesto y duermo sólo un poco ya que no me gusta dormir por lo demás, cuando tú vienes de paseo yo estoy despertando y luego salgo a hacer mi vida de búho normalmente...
...
...Ahora te diré la verdad...
Hay algo más, pero esto es un secreto y voy a compartirlo contigo; muy temprano en la mañana cuando está amaneciendo hay una pequeña polillita que aparece por la ventana de aquella casa, hablamos de vez en cuando por medio de señas, a veces no nos entendemos muy bien pero es casi la única manera que podemos hablar, a veces la veo volando fuera de la casa y conversamos pero no es frecuente, otras veces ella me deja mensajes escritos en la cortina de la casa y yo le respondo con mensajes escritos en el tronco de mi árbol y algunas veces escribo en las hojas y las pego en la ventana cuando ella no está. Llegando el mediodía ella se despide y se marcha, yo me quedo aquí casi todo el día y me sumerjo en mis ideas, pienso acerca de mi vida, de mis sueños, medito sobre el corazón... y hago algunas cosas que me gustaría mostrarte.
=El búho me hizo dar la vuelta al otro lado del árbol, miré el tronco y estaba escrito desde la raíz hasta arriba donde mis ojos ya no distinguían palabra alguna. Mil oraciones, frases, versos y prosas componían la declaración de amor de esta avecilla, confesiones llenas de pasión y otras cosas que pude comprender después de unos años, una legión de palabras alineadas que reflejaban los sentimientos más bellos y puros que un corazón puede engendrar, una nebulosa de letras inspiradas por aquella pequeña alada que le robaba el corazón y horas de sueño al enamorado ser vestido de plumas que claramente estaba esclavizado por el perfume del amor. Dentro de todo pude comprender un poco de qué se trataba todo aquello, el búho se paró en mi hombro muy amistoso y entre ansiedad y templanza me conversaba=
- Mil versos, mil tardes -decía el búho- he aquí mi alma como un libro abierto y mi corazón como cristal pulido, he aquí la verdad.
Con una mirada serena me dio a conocer que estaba agradecido por haberlo escuchado, me dijo que cuando grande tendría buenos amigos que me iban a querer mucho, que con mi forma de ser iba a marcar a muchas personas, que siempre entregara sin esperar algo a cambio y que llegaría un día en que iba a recordar nuestra conversación de una forma un tanto especial y me iba a parecer gracioso.

3 comentarios:
me gusta tu facilidad para escribir...uno se enreda en lo ke ta leyendo...
ta mui linda...
besotes
kuidate
xau
Sorprendente expresión, de los números a las letras, de las letras a los números, así es Gerson, versátil, viviendo en este mundo, como pez en el agua, felicitaciones por tu vida equilibrada hermano...
nos vemos.
Don Odin dijo...
Cuídese Don Piñerson!
Saludos!
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