
Hace un tiempo atrás existían dos gigantes guerreros, los dos valientes y fuertes, de apariencia atractiva y grandes representantes de la justicia, el honor, la sabiduría y la verdad. Sus corazones eran limpios y transparentes, ayudadores del prójimo y diligentes en hacer el bien.
Los dos gigantes se encontraron en una bella ciudad, los dos eran viajeros y tocó la casualidad de encontrarse. Se saludaron respetuosamente, muy cordiales. Compartieron un momento y vieron en quien tenían enfrente a un nuevo y muy buen amigo, era una buena oportunidad para poder compartir con alguien que mirara por igual, sin intenciones escondidas ni intereses de por medio; decidieron quedarse en aquella ciudad por un tiempo.
Cada uno por separado era un héroe invencible y formidable, por ello todos se maravillaban de ver que dos grandes personajes compartían y trabajaban en equipo. Se conocían a medida que los días pasaban, los dos compartían de su sabiduría, sus artes de guerra, su comida, dinero, sus sueños y anhelos. Juntos se volvieron realmente poderosos, no había malhechor que se atreviera a enfrentarlos, donde ellos pisaban se podía respirar un aire de paz y armonía, eran los mejores amigos y camaradas.
Viajaron juntos, disfrutando su gran amistad a concho, se sentían muy felices por aquel bendito día en el cual sus destinos se habían interceptado, se les veía sonreír a los dos por igual.
Lamentablemente siempre hay algo oscuro dentro de los corazones humanos, a veces ni siquiera percatable, un cáncer a los sentimientos que silenciosamente se desarrolla, un dicho común en los exorcistas dice "la mayor fortaleza del diablo es que nadie cree que existe". Uno de los gigantes guerreros comenzó a extrañar sus antiguos días de gloria individual y absoluta, nunca dijo palabra alguna al respecto, pero desde ese momento algo comenzaría a fallar en tan grandiosa alianza.
Tuvieron que enfrentarse a enemigos difíciles de vencer, pero con procedimientos y reacciones extrañas, dentro de uno había una semilla gestándose y que cualquier día iba a terminar produciendo frutos. Ninguno de los dos carecía de sabiduría, por lo que uno se daba cuenta que las cosas no iban bien consigo mismo, mientras que el otro se sentía extraño por el comportamiento de su camarada y querido amigo, pero no hubo palabra alguna al respecto.
Comenzaron a cambiar en la forma de luchar juntos, de hablar quizás también, el silencio aparecía y se hacia presente por más tiempo del que uno tiende a disponer, pero nunca hablaron al respecto, prefirieron pensar que el río seguiría su curso normal, llevando el sedimento que le da ese color turbio. Las cosas no sucedieron como esperaban, se vinieron problemas serios que repercutían en sus oficios y su convivencia diaria.
No pasó mucho tiempo para que los que un día eran los mejores e inseparables amigos pasaran a recibir el nombre de contrincantes. Hiriéronse el uno al otro sin compasión, olvidando todo lo vivido; uno golpeaba su rostro, el otro su vientre, uno caía, el otro también; destruyeron sus vestiduras, armadura y armas, destruyeron todo lo que les rodeaba, acabaron con la ciudad que defendían con tanta pasión y la redujeron a cenizas, ruinas y polvo. Estos dos poderosos descargaron sus fuerzas y energías el uno contra el otro; uno cortó una de las manos e hirió una pierna de forma permanente a su contrario, mientras que éste quemó parte de los ojos, perjudicando la vista y además cortó la lengua de aquel que le había cortado una mano; no bastándole tomó la lengua de su enemigo y se la tragó, así nunca la recuperaría. Sin fuerzas para siquiera pensar en un ataque o una defensa, apenas con energías para respirar, decidieron terminar la pelea y nunca más volver a encontrarse en algún otro lugar ni época, se dieron la media vuelta y se marcharon en direcciones opuestas, inmensamente lastimados sus cuerpos, pero con un daño mucho más significativo en sus corazones. Errores miles durante su tiempo de amigos, el orgullo es el único criminal que nunca es culpado entre los sospechosos. Razones hay muchas, pero qué más da.

Yo soy un respetado hechicero, con una rara habilidad de restaurar heridas y curar enfermedades, sólo es necesario que quienes deseen recibir ayuda crean en mí y tengan el deseo de recibir ayuda en sus corazones. Nada es este mundo es completo, puedo sanar y restaurar a miles pero no a mí mismo, hay una vieja herida que nunca nadie ha podido sanar y me atormenta día y noche. Un día me encontré con uno de estos gigantes guerreros y vi en su mirada algo que podía ayudarme, vi una fuerza interior muy distinta a la del resto de los seres vivientes que había visto. intenté acercarme, pero su vista dañada no le permitió verme bien, no creyó en mí ni tampoco deseó ser restaurado por mi poder; pero me he propuesto a hacer algo; en estos momentos estoy caminando por las cenizas de la ciudad destruida, en búsqueda del otro gigante, lo buscaré sin cansancio y haré lo necesario para recuperar la lengua macabramente cortada y secuestrada, haré lo que sea necesario; volveré al otro gigante y le pondré la lengua en sus manos para que crea en mí, sanaré todas sus heridas, sanaré sus ojos, así podrá verme con claridad y cuando restauré su lengua podrá decir el conjuro que le enseñaré para yo ser curado, cuando lo haga y sólo despues de que lo haga podré por fin ser sanado de mis males y ser lleno de dicha y felicidad.

3 comentarios:
El valioso comentario!!!
Ya te decía lo valioso que son...estos se logran con esfuerzo, con dedicación, sean buenos o malo, importan igual...pues tu has desarrollado esa dedicación hombre, le has puesto el hombre, como siempre cuando te llama la atención algo.
Le has puesto empeño con lo de las letras, y dejame decirte que ya hasta susto das... a nosotros los limitados y poco abstractos humanistas, nos duele que nos hagan el corte por ahí abajo...azerruchando!!!!! jajaja...
Sería bueno ver unos de tus dibujos...para que expongas tu capacidad...con la scanner y listop.
Te cuidas hermano.
Abrazos.
konkuerdo kon esa otra personita ke te dejo komentario... i tu lo dijiste...
da lo mismo si son fantasticos..
la kosa es ke te ayudan..
i ademas..."eri seko" jjajaa..
ta genial..me usto..
ke te bem
xau
-.-
Linda historia, de verdad, tienes una facilidad para escribir historias lo que es muy bueno... se necesita mucha creatividad..
me sentí identificado con el hechicero..
y sobre el comentario anterior, shuncoco! xD!!!
oe piñerzon, como te fue hoy??
Saludos!
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